Hoy, en medio de este calor estival, quiero compartir con vosotr@s un pequeño poema que escribí durante los días más duros del confinamiento y que lleva por título “La pubertad” al que quiero acompañar con una imagen de la obra homónima de Edvard Munch, fechada entre 1894 y 1895. Espero que os guste. Disfrutad de este verano anómalo y atípico.